Evaluación en ApS. Más allá de las competencias
En la clase de hoy la profesora Marta Ruíz Corbella nos ha hablado de la evaluación y cómo entendemos su papel dentro de los proyectos de Aprendizaje y Servicio (ApS).
La perspectiva que Marta nos plantea, tanto en el video
previo a la clase como hoy en la misma clase, difiere bastante a los planteamientos
evaluativos que solemos llevar a cabo. Sobre todo, por su formato de evaluación
multiagente.
Comenzamos debatiendo sobre el concepto en sí. ¿Es lo mismo
evaluación que calificación? Las aportaciones al respecto me dan algo de luz,
mi compañera Laura Morín lo describe muy bien, “calificación es una foto del momento”.
Y la evaluación tiene que ver más con todos los componentes y agentes implicados
en el proyecto.
Esto me lleva a pensar, ¿por qué calificamos entonces?, ¿por
qué ponemos notas numéricas en lugar de redactar cuáles han sido las
competencias adquiridas y los desafíos a los que seguimos enfrentándonos? A lo
largo de la clase, la profesora Marta resuelve esta duda mía sin ella saberlo. “Hay
que demostrar que el proyecto funciona y eso se hace con datos”. Con datos que presentamos a
las entidades colaboradoras y también porque el proyecto no deja de estar
enmarcado en un contexto curricular y debe dar respuesta a la adquisición de
determinadas competencias.
Una de las características clave para este proceso de evaluación
es que esta esté planificada y contemplada dentro del mismo proyecto desde el
comienzo. Y que en ella se detallen las herramientas y recursos con los que se va
a realizar esta evaluación. La evaluación nos hace plantearnos cómo evaluamos,
dónde y con qué agentes implicados.
Para comprender de lo que estamos hablando he realizado este
pequeño esquema con la planificación de la evaluación en un proyecto de ApS.
Esta evaluación se lleva a cabo en distintos momentos del
proyecto según sus fases:
Primera fase: diseño del proyecto
Sirve para preparar el proyecto, podemos hacernos preguntas como qué quiero, por que, para qué. En este proceso es importante que tomen parte activa los agentes implicados, no sólo los que van a realizar el servicio sino también los beneficiarios. Hay que elaborar cuestionarios o métodos de registro para comprobar durante el proyecto la consecución de los objetivos.
Segunda fase: implementación del proyecto
Es el seguimiento del proyecto para comprobar que vamos en
la dirección adecuada y en caso de no ser así, poder reconducirlo. Debemos realizarnos la pregunta, ¿quién
recoge el qué?
Se lleva a cabo mediante herramientas y se puede realizar en
la entidad, a los docentes, y a los beneficiarios del servicio. En este momento
del proyecto es importante que el alumnado reflexione como
parte del proceso de autoevaluación.
No debemos perder de vista los logros de los objetivos y de las técnicas empleadas.
Fase final: evaluación
Este es el momento en el que vamos a evaluar los objetivos
logrados en el proyecto y la ejecución del mismo, también los resultados y el
impacto. Tendremos que hacerlo a través de toda la información recogida.
Deben evaluarse todos los agentes: docentes, estudiantes,
beneficiarios y la entidad colaboradora.
Sería interesante que los estudiantes valoren si han aprendido, qué han aprendido, si han logrado el objetivo y también hablar de otros objetivos inesperados que han podido surgir. Con la intención de incorporarlos en futuros proyectos.
Es importante que esta información se organice y que se presenten de
forma sistematizada los resultados. Para hacerlos llegar a todos los implicados
en el proyecto. Podría hacerse una vez reunidos para celebrar esos logros (Ruiz
Corbella,2025).
La evaluación del proyecto es una de las partes más importante
del mismo, nos servirá para poder reajustar los objetivos y las propuestas
mientras se lleve a cabo el proyecto, pero también para la toma de decisiones
de proyectos futuros.
A modo de conclusiones de la clase de hoy me gustaría
rescatar algunas ideas:
- La evaluación debe servir para darnos información del proceso para poder reajustar la respuesta educativa y el diseño.
- El aula se extiende al mundo. El comportamiento no es solo dentro del aula. Por ello hay que saber aplicar las herramientas de evaluación en distintos entornos. La información no se limita a dónde.
- La evaluación es mucho más rica cuanta más información tengamos. No se debe limitar a lo que vemos o recogemos de forma directa. Esto me lleva a plantearme ¿Cómo enriquecemos la evaluación?
- Dentro de los proyectos de ApS es muy importancia de la reflexión. La reflexión de todos los agentes implicados, especialmente del alumnado que lleva a cabo el servicio.
Por último, retomar estas palabras de la profesora Marta: “Observa,
recoge, analiza y reflexiona”.

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